EDICION CONMEMORANDO EL DESCUBRIMIENTO DE PUERTO RICO
"Torno a mi porpósito de mi camino y digo que, junto con la isala de Santa Húrsula y la Honze mill Vírgenes, fallé otra isla de la cuan no vi salvo la parte d'ella del norte con aquél de poniente, mas según mi albedrío mayor que Seçilia y de mayores tierras y más fermosa y ansí de la mesma fechura, a la cual dixe el nombre de Sant Juan Baptista. Poblada es de gente que come carne umana, enemigo de los caníbales y de todas las otras islas. Tienen muy buenos puertos y mucho agua y grandes ríos. Altas son las tierras, y baías linpias, y de montañas y árboles muy grandes, y todas muy labradas y sembradas de sus 'axis', qu'es singularísimo mantenimiento. Aquí vi yo muy buenas casa y adornamientos en el camino, de algunas d'ellas de redes y de cañas de una parte y de otra del camino, que salían de las casas fasta la mar al luengo; y allí adonde fazían fin, en la playa, tenían un entretexido cadafalso como açutes sobr'el camino, casi en manera de puerta y de tan perfecto lavor, que en Valençia sería bien açebto."
Oubao Moin, Borikén, Isla de San Juan Bautista, Puerto Rico, Borinquen, Estado Libre Asociado de Puerto Rico... todos estos nombres para describir a esta pequeña isla caribeña que fue descubierta un día de noviembre hace 510 años atrás por Don Cristóbal Colon. Una isla tan pequeña pero que se ha dado ha dado a conocer por tanto. Una isla de tanta belleza, en su tierra tanto como su gente. Sin embargo, por muchas diferentes razones muchos hemos salido de esta isla bella y sentar cabeza en otros lares. Hecho curioso para todos es que salimos de la isla, pero la isla jamás salió de nosotros. Por eso somos puertorriqueños hasta la muerte.
Dios bendiga nuestra isla santa y a nuestra gente buena.
DENNIS ESTRADA
EDITOR Y DE MAYAGUEZ
LA BORINQUEÑA
José de Diego y Benítez (1866-1918)
¿Qué alma, llorando su infeliz destino
dentro del himno popular se agita,
al ascender la música infinita
en el fondo del aire cristalino?
Vibra en la flauta el prolongado trino,
la tempestad en el tambor palpita,
gime el violín, el clarinete grita
y solloza profundo el bombardino...
Es el acento múltiple, anhelante,
de la perdida caravana errante
que del nativo hogar la suerte implora...
¡Es el alma de un pueblo sin enseña!
¡Es la dulce, la triste "Borinqueña",
madre ideal que por sus hijos llora!
Qué es poesía . . . .
Nuestras ideas creativas pueden surgir de cualquier rincón de la imaginación, muchas veces de donde menos esperamos. En ocasiones, nuestras ideas nacen de nuestras propias reacciones ante la vida o de experiencias propias. Yo escribo poesía, mayormente porque soy una romántica empedernida y por ende, soñadora. Mi imaginación crea toda clase de situaciones en las cuales muchas veces me convierto en protagonista. Comenzé a escribir poesía desde pequeña. Los poemas que escribía en mis años jóvenes adolescían de profundidad, a pesar de que exteriorizaban los sentimientos vividos a esa temprana edad, carente de experiencia. Recuerdo que en aquel entonces sentía temor de que alguien husmeara lo que yo plasmaba en el papel, quizás porque temía que leyeran mi interior. Hoy día no siento temor alguno, escribo, describo, exteriorizo todo lo que mi imaginación me grita y al fin de cuentas expongo mis propios sentimientos, sin reservas. Esta es la única manera de proyectarse ante los lectores.
Amigos, les he explicado todo lo anterior para llegar al punto de que para escribir poesía hay que saber soñar, saber imaginar, hay que saber sentir y…. hay que saber vivir. Para escribir poesía sólo hay que cerrar los ojos y comenzar a soñar, flotar, comenzar a rimar aquellos sentimientos que brotan del mismísimo corazón. Desde luego que hace falta quietud, solitud, quizás alguna música suave acompañada de una que otra imagen. Creo que eso depende de la persona, pues para mí es suficiente cerrar mis ojos y comenzar a explorar las realidades humanas, dejando correr la imaginación en aras de aquellas fantasías o aquellos sentires que se llevan muy dentro, dando rienda suelta a las emociones.
El papel en blanco es para un poeta lo que para un pintor es el canvas. Para escribir poesía hay que tomar en cuenta el balance, la composición, la armonía y el poder de la expresión. En la poesía deberán usarse palabras en una forma muy especial. Debe existir cierto ritmo y cierta dicción, acompañados de cierta rima que permita el fluir de las palabras en forma suave. Las palabras deberán despertar cierta emoción en el que la lee. La poesía es la expresión de un pensamiento elevado escrito en un lenguaje que permita despertar emociones. Los poemas representan realidades, muchas veces soñadas…..o sueños, muchas veces realizados.
Entre la pasion y el deseo: relatos de un hombre viejo
Miguelo
Cada manana me despierto con el deseo de ver a traves de mi ventana aquellas caras quemadas por el sol del Caribe. Aspirar el olor de aquella fritura y esperar en la esquina la vieja limosina que por cuarentaycinco centavos me permitia formar parte de la critica politico-social y analisar desde los problemas mas comunas, hasta los que sin ser locales, flotaban en las mentes de aquellos madrugadores, filosofos e historiadores de la vida diaria.
Momentos aquellos que temporeramente han desaparecido de mi tiempo y de mi espacio inmediato, pero que permanecen imborrables no solo en mi mente, sino en mi corazon.
Cuando me encuentro lejos es cuando mas disfruto cualquier accidente literario. LLoro junto al Josco, me imagino los ojos astrales de los que escribio Peache; examino con deleite las notas del doctor Acevedo sobre la narrativa femenina puertorriquena y rebusco en la historia escrita por el padre Pico' y la comparo con la de Silvestrini y Luque, para despertar cualquier otro sentimiento patrio que todavia quede dormido en este interior que envejece y olvida, pero que despierto suen~a con el retorno al patrio nido["mama Borinquen me llama, este pais no es el mio, Borinquen es pura flama, Yo aqui me muero de frio..."]
Cuanto tiempo ha pasado. Los amigos de la ninez, aquellos que compartian juegos, escuela, iglesia y fiestas, todos se han esfumado. Han desaparecido como por arte de magia.
Alguien toco a mi puerta el otro dia. Era la flaca, igual de flaca y hermosa. Como la ultima vez que la vi. Casi veinte an~os sin verla, pero veinte an~os no son nada. Traia nuevas de los viejos amigos. Todos mas viejos y doctos en sus diferentes materias, aun algunos ya han desaparecido. Donde estaran los poetas, aquellos que llenaban el vacio de juventud con frases llenas de fuerza.
Asi pasa el tiempo. Entre Radio Marti, Univision, Don Francisco, Las noticias y las novelas televisadas. Entre la lieratura del presente y la del pasado. Esperando frente al telefono alguna llamada de la Isla, tal vez cargada de llanto de muerte..."Y asi pasan los dias y Yo sigo esperando..."
PIROPOS A MI ISLITA
El Poeta del Puente
Hay una isla preciosa
acostada sobre el mar
mirándose en el cristal
de las aguas azulosas.
Sus montañas son cual senos
levantados hacia el cielo
para que vientos en celo
las acaricien amenos.
Su traje de multiverdes
ondea sobre su torso
en un vaivén primoroso,
vals de espumas refulgentes.
Y los encajes de espuma
del mar sobre sus contornos
relucientes como adornos
palpitan, luego se esfuman.
Es preciosa hasta la bruma
que corona sus montañas,
y la lluvia que las baña
y se esconde en la espesura.
Las lágrimas de cristal
de sus ríos y quebradas
forman preciosas guirnaldas
en su traje tropical.
Las nubes flotan radiantes
admirando su belleza
en un cielo azul turquesa
como nácares flotantes.
Miles de aves canoras
le dan bellas serenatas
de melodías tan gratas
que despiertan las auroras.
Y las lindas mariposas
se disputan con las flores
el placer de dar honores
a la isla primorosa.
Mi islita es un madrigal,
la inspiración de este bardo;
es el precioso aguinaldo
que el cielo quiere cantar.
Por eso vivo encantado
en mi bello lar riqueño
como un buen puertorriqueño
de su isla enamorado.
Foto por George Collazo at http://www.puertoricophotostock.com
Foto por George Collazo at http://www.puertoricophotostock.com
COMPENDIO
El poeta del puente
Nubes que levitan en mares etéreos,
aves cantarinas en cabriolas juguetonas,
brisas que acarician la cresta de las lomas,
fáciles pendientes que se elevan hacia el cielo...
Multiverdes tachonados de pétalos de flores,
mariposas gráciles y multiverdes aromas,
ríos como lágrimas que brotan de la flora,
mares cristalinos y playas de esplendores...
Nubes encantadoras colmadas de aguacero,
tardes esplendorosas que despiertan anhelos,
encantos que deleitan a mayores y chicos,
bellos amaneceres que alivian los desvelos
y un sol de maravillas y cálidos destellos;
un edén sobre el mar,
ése es mi Puerto Rico....
Sin duda Café Tosta’o Y Cola’o
Érase la cosecha... cabalgaba el jíbaro sobre matojos y el machete, como un chuzo, marcaba el paso largo para treparse al monte a coger café... con su espuela de cadillos hincaba la prisa de su corazón contento y ya sin bridas, abierto a la naturaleza campal, desnudaba el fruto rojo de su verde cafetal.
En el bohío, la espera... galopante el campesino, casi rodando la cuesta, se aparecía en la puerta con cara de ganador, sin mal olor, aun sudando, porque el perfumado campo su aroma le regaló.
Y en una tolda se saco el sol besa la semilla que como una maravilla le va quemando el color.
La mujer rompe a cantazos las notas del café seco y va venteando la paja y preparando el fogón... y en un ollón grande y hondo ya curado por el fuego cae a carcajada el grano tiñéndose hasta el carbón.
La paleta ronda y ronda, el fuego acaricia la olla y la señora contenta manda el molino a montar. El hijo mayor de casa muele y muele hasta el cansancio y la moza hierve el agua para colar el café.
Gota a gota, sorbo a sorbo, parece la taza rota o el pocillo sin fondo porque siempre quiero más.
Y así despierta mi tierra encharcada de rocío con aroma de café. ¡No! No quiero otra cosa... Ah, y si me veo escoger entre aquel plato y la taza, sin duda quiero el café.
En un sentir puertorriqueño ,
Soledad
Explico el machete
Yo sé que me ha confundido muchas veces
Con los bajos motivos del machete
Y que al ondear su filo por el aire
Los ojos me lo temen a la muerte.
Yo sé que alguna vez, si acaso
Me viste conocida entre la gente
Y aguzaste los ojos, impaciente,
Como dudando de mi... ¡increíblemente!
Y así, sin preguntar que sentimiento
Me hace levantar mi segunda bandera,
Porque no es ni siquiera el escudo,
¡Es la herramienta con que labro la tierra!
Yo sé que me miraron mal, y no leyendo
Prejuzgaron los callos de mi mano
No sin saber que en ellas llevaba la señal
Que tiene todo ser que trabaja en el campo.
Y aquí va mi respuesta a los caídos
O a los que me miraron de reojo, precavidos,
Porque yo cierro el puño contra el cabo
Y a la maleza golpeo con el filo.
Porque yo sé que así peleó el pan mi padre
Y así suplió la casa mi abuelo,
Y así se hace en mi tierra, Puerto Rico,
Y así se hará en mi casa y en mis nietos.
Yo sé que me han confundido muchas veces...
Mas levantando esta antorcha como triunfo
Seguiré representando el campesino
Levantando el machete con orgullo.
Soledad 25 junio 2002
Puertorriqueños de corazón ó Puertorriqueños de camiseta
Dennis Estrada
Carretera # 106, Mayagüez...
Mientras subo por la susodicha carretera voy admirando el bello paisaje y a la vez la minivan blanca que va delante de mí. Está adornada con varias calcomanías, entre ellas una gran bandera de Puerto Rico, una de Lares, otra que dice “Boricua de Corazón” y otra pro independencia.
Cerca de la intersección con la Carr. # 119 a Maricao, se abre una ventana de la minivan y una bolsa con basura es arrojada hacia fuera, cayendo en la carretera y desparramando su contenido sobre el asfalto y el verde panorama.
Indignado por el horrendo espectáculo, acelero mi auto, me les acerco, les toco la bocina y les hago un ademán gritando ¿“Por qué hacen ésto?” . El conductor me mira por su espejo retrovisor y puedo ver el gesto de burla en su cara. Acto seguido, se abren las ventanas de la minivan y una colección de basura, desde papeles higiénicos, comida rápida, vasos sanitarios y bolsas de hielo van a parar a la carretera y por desgracia al verde monte.
En ese momento, se me aguaron los ojos y casi se me salió una lágrima... ¡tenía tanta rabia y coraje! ¿Cómo es que esas personas que tan abiertamente proclamaban su puertorriqueñidad y patriotismo marginaban y mancillaban nuestra Isla de esa manera tan vil?
Me pregunté entonces ¿qué es ser un patriota, qué significa ser un Boricua de Corazón?
Muchos por ahí creen que porque nacieron en la Isla o llevan una camiseta con una bandera de Puerto Rico en el pecho son puertorriqueños de verdad (los que yo llamo puertorriqueños de camiseta). Que porque hablan español, comen arroz con gandules y no votan por ningún partido político son más boricuas que nadie. ¡Qué gran mentira! Ser un verdadero puertorriqueño y patriota es una gran responsabilidad, no una conveniencia ni un título. Ser un verdadero puertorriqueño y patriota es conocer nuestra cultura, promoverla y defenderla “con uñas y dientes”. No sólo defenderla con las armas si es necesario, sino defenderla contínuamente con la mente y el corazón.
Me explico.
Se puede ser puertorriqueño de tres maneras... por nacimiento en la isla (jus solis), por ser hijo de padres puertorriqueños (jus sanguini) o simplemente por abrazar y asimilar nuestra cultura. Tony Croato es un buen ejemplo de personas que llegaron a nuestra Isla y han aportado y fomentado nuestra cultura más que muchos puertorriqueños que allí viven. Sin importar la manera de cómo llegues a ser boricua, en mi humilde opinión SER PUERTORRIQUEÑO ES UN PRIVILEGIO. Nuestra sangre puertorriqueña es un sofrito de razas. Es única, noble, orgullosa y la hembra boricua es la mujer más bella del mundo. Nuestra sangre puertorriqueña es tan fuerte que se puede ser puertorriqueño aún en la China.
Otras culturas nos envidian porque no conocen su historia ni sus raíces. Por ende no se aman a sí mismos y nos desprecian. Estos son los que causan disensión entre nosotros y tratan a nuestras mujeres como un pedazo de carne. En mis viajes y vivencias a través del mundo he conocido personas haciéndose pasar por puertorriqueños, porque para ellos ser puertorriqueño era ser alguien, tener una identidad, una familia.
Ahora que sabemos cómo se puede ser un puertorriqueño, vamos a hablar de cómo se llega a ser un buen puertorriqueño y patriota. Pero, ¿qué es un patriota?
Patriota: adj y n. m. y f (gr. patriotés) Que ama ardientemente a su patria y quiere serle útil. (Definición del Diccionario Larousse edic 2002)
Ahora, si ponemos ambas definiciones juntas, ya tenemos una idea de cómo se puede ser un buen puertorriqueño y patriota. No sólo por izar una bandera frente a tu casa o tener una calcomanía en el carro te hace un patriota, al contrario, ser un patriota conlleva mucho más que éso.
Conoce tu cultura... Conociéndola demuestras tu verdadero interés y amor a la patria. Es importante saber de dónde venimos y quiénes fueron nuestros grandes hombres. Al entender nuestros orígenes y nuestra historia, evitaremos cometer los mismos errores que otros han cometido y así encaminarnos a un futuro mejor. Luego que conozcas y verdaderamente ames a tu patria, es tu responsabilidad y obligación de presentársela a tus hijos. No guardes tu amor y tu conocimiento, compártelo con otras personas. Cuando digo amor a la patria, reitero que no quiero decir sólo amor a una bandera que es un pedazo de tela con colores, sino a la totalidad que representa esa bandera, la sangre derramada por ella, por sus montañas, por el coquí. En fin, hazles entender que la bandera representa el alma del pueblo. Amor a la patria es también enseñarle a tus hijos lo que significa ser un BUEN PUERTORRIQUEÑO.
Mantén la unión familiar, no la destruyas. Respeta a tus padres y honra a nuestros ancianos. Hay mucho que aprender de ellos y sobre todo, no te olvides de Dios.
Mejórate a ti mismo. Da fruto a nuestra tierra, sin esperar a que la tierra de fruto para ti. Mira todos los logros alcanzados por esta Isla tan pequeña en el mundo... desde reinas de belleza, grandes deportistas, escritores y pensadores. Mejórate como ser humano y profesional, estudia, aporta. Si no puedes estudiar, trabaja honradamente y sé un ciudadano de provecho. ¡Saca el cuerpo al agua! Ya tenemos demasiados parásitos chupándole la sangre a nuestra hermosa tierra.
No discrimines contra otros puertorriqueños porque nacieron afuera o porque hablan el español mal. Muchos de ellos no tuvieron la culpa de las circunstancias de su nacimiento o localización geográfica. En vez de juzgarlos, edúcalos. Muchos están dispuestos a luchar por el beneficio de la Isla y no olvides... hay casi tantos puertorriqueños fuera de la isla que adentro. Según el censo del año 2000, en la Isla hay aproximadamente 3.8 millones de personas mientras que en Estados Unidos hay 3.4 millones distribuídos principalmente en NY, NM, ILL, AZ, NJ, TX y CA. Todos somos hermanos puertorriqueños y en la unión está la fuerza. Boricuas unidos jamás serán vencidos. Tampoco discrimines contra otras personas o razas, todos somos iguales ante los ojos de Dios.
Envuélvete en tu comunidad, en tu pueblo, en el gobierno, “el que no llora, no mama”. Si quieres algo y luchas por ello, lo conseguirás, pero no te quedes esperando a que llueva café en el campo.
Si vives fuera de la isla, crea un pequeño círculo o agrupación. Gracias a la magia del Internet, es fácil intercambiar información con la Isla, mantenernos comunicados y al corriente de lo que pasa. Celebren los días de fiesta. Para navidades, reúnanse con otros puertorriqueños. Comparte nuestras comidas y tradiciones. Hagan pasteles, canten aguinaldos, lleven parrandas. Lean libros de autores puertorriqueños, organiza lecturas, disfruten nuestra poesía criolla. Mantén la cultura viva, no la engavetes. Visita la Isla de vez en cuando, pero no te quedes encerrado en una casa. Sal afuera, báñate en el río, conoce el campo, disfruta el sonido de la lluvia sobre un techo de zinc, reconoce el olor a tierra mojada después de un chubasco, escucha el canto nocturno del coquí y el múcaro en el cafetal. Imágenes que en ningún lugar del mundo podrás encontrar.
Protege nuestro ambiente y enseña a otros a respetarlo y así, compártelo para las generaciones futuras. Que nunca se hable del Bosque de Luquillo o del coquí en pasado. Muchos turistas quedan desencantados al ver la belleza de la Isla y la falta de respeto de muchos puertorriqueños a su medio ambiente. ¡Si estás orgulloso de la belleza de tu tierra entonces demuéstralo y mantenla limpia!
Deja de ser un “Puertorriqueño de camiseta”. Lleva mejor la patria en el corazón. Mantén tu dignidad y tu orgullo. Sé un verdadero “Boricua de Corazón”. Que donde quiera que vayas, te distingas por lo bueno y no perpetúes el estereotipo del puertorriqueño vago y delincuente. Por nuestra situación política, los puertorriqueños vivimos el extraño fenómeno en que para los norteamericanos somos demasiado latinos y para los latinoamericanos, somos demasiado norteamericanos. No te dejes influenciar por otros ni los imites. Aprende a navegar por otras culturas sin perder la nuestra.
Por último, no olvides que ser un verdadero puertorriqueño y patriota es un estado mental de 24 horas al día. Sé proactivo, no pasivo. Ya es tiempo de dejar de ser un pasajero y tomar el volante para así dirigir nuestro propio destino.
Y para cerrar con broche de oro, digo como dijo el cantante... “Yo sería puertorriqueño aunque hubiera nacido en la luna.”
Que Dios bendiga a mi Isla santa y a mi gente buena.
Elegia temprana
gastronomico-navidena
MIGUELO
Carne frita
con tostones
arroz y habichuelas guisas,
mofongo con mojo isleno
y agualoja pa pisar.
Alcapurrias del ventorro
y berengena guisa,
yuca al mojo con malanga
y morcilla de verdad.
Aguacate en el gaspacho
y tambien un mampostial
dulce coco y de naranja
o de lechoza cuaja'.
Piononos bien sasonaos
y pasteles pa empezar.
Chicharron de puerco azao
fresquecito del corral
y un palo e pitorro al lao
pa empezar a sazonal.
Cuajo fresco en la cocina
con yuca bien cocina'
y un buen plato de tostones
como el que hacia mi mama'.
Turron traido de Espana
y ponche-crema tendras,
y todas las golosinas
que te gustan de verdad.
Pasteles y arroz con dulce
y memoria pa no olvidar.
UN DÍA MÁS PARA SER LIBRE
El poeta del puente
¡Otro día más sobre la bella Isla del Encanto!
Un día lleno de luz y mágicos esplendores
pintado de verdeazules y perfumado por las flores
que abren sus pétalos suaves para embellecer sus campos...
Un día más en Puerto Rico; éxtasis y ambrosía
sobre los bellos paisajes de esta tierra tropical
acunada en las azules aguas del cálido mar...
Festival de aves cantoras en la verde serranía...
Un día más para ser libre y gozar de la natura
que es galardón en mi patria, la Reina de las Antillas;
una isla que se yergue con fantástica hermosura...
Es un nuevo día que nos acerca a ese momento de maravilla
en que un canto de libertad se escuche en llano y altura;
canción que enciende un sol mágico que a lo lejos brilla...
i
VUELO DE LIBERTAD
El poeta del puente
Aves que pasan volando,
paren su vuelo un instante
y díganme cuán fascinante
se ve el suelo desde lo alto.
Díganme en su lindo canto
cómo se siente ser libre
para que mi pecho vibre
de libertad que ansío tanto...
Quiero sentir desde ahora
la libertad de mi tierra,
un caudal que aún no atesora...
Quiero volar por la sierra
y confundirme en la aurora
que la libertad encierra...
Foto por Jose Pagan.
Foto por Jose Pagan.
La Historia de Puerto Rico
Por Eleuterio Quiñones
Primer Capítulo
¿Qué había aquí?" Puerto Rico era un mogote en el Caribe. Aquí no vivía nadie, excepto cabros salvajes. Indios de otras islas venían aquí y usaban la Isla de Motel. De hecho a los indios enfermitos le decían Taínos.
Un día Colón llegó a esta isla justo cuando estaban celebrando un bacanal. Cuando los españoles se bajaron del barco, se formó un revolú... hombres con mujeres, hombres con hombres, y hombres con perros. Fue así como por años Puerto Rico se convierte en la sede de la depravación más grande del Caribe y Europa.
Los españoles se aprovecharon de que los indios eran brutos y los obligaron a construir el Morro, San Cristóbal, Fortaleza y Puerta de Tierra.
Colón tenía un harem de indias y siempre andaba con ellas. Un día un amigo de Colón... un tal Sotomayor... trató de quitarle una de las indias. Colón lo llevó al río y lo ahogó. Horas más tarde le achacaron la muerte a un indio. Ese fue el primer caso fabricado en la isla.
Los españoles arrasaron con todo en la isla: el oro, la plata, el petróleo, hasta los plátanos.
Los indios residentes en la isla combatían a los españoles con vodoo, santería, y criaban un mosquito que daba una enfermedad cuando te picaba conocida años más tarde como el "dengue". Por las noches los indios dejaban envases de higüera llenos de agua para así crear criaderos de mosquitos y esperar que éstos picaran a los españoles y posteriormente murieran.
Los indios residentes también usaban una droga que se le llamaba "cojoba". Luego de inyectársela con jeringuillas de bambúas, le hablaban a las piedras. Como para aquel entonces no existía una institución para usuarios de drogas, los indios andaban todo el tiempo arrebataos. Ellos tenían varios sitios donde vendían la droga, uno esos sitios es lo que hoy se conoce como la placita del indio en Condado, allí hay una estatua conmemorando el primer punto de drogas.
Pasaron unos cuantos siglos y los españoles e indios se fueron juntando hasta que salieron los puertorriqueños. Por eso es que el puertorriqueño es tan vago: de españoles durmiendo siestas todo el tiempo y de indios arrebataos.
Pero no todos los puertorriqueños estaban pérdidos. Un día hubo uno que dijo "basta" y le escribió una carta al presidente de los Estados Unidos suplicándole que por favor viniera a salvar esta isla. Ese puertorriqueño era Celso Barbosa.
Segundo capítulo
"Y llegaron los americanos." Cuando el presidente de los Estados Unidos recibió la carta de Barbosa y vio las fotos, no lo podía creer. Tanta depravación y perdición. Ese era un trabajo para el gobierno de los Estados Unidos. El presidente le preguntó a Barbosa por donde podían entrar. (No fue invasión... No, no, no. Barbosa los invitó). Barbosa le sugirió al presidente que entraran por Guánica y le puso una piedra para que no se perdieran.
Como un huracán llegaron los americanos... de madrugada... y cogieron a los españoles durmiendo y a Colón con sus siete Taínas. El comandante de la marina le dio la oportunidad de irse a España ya que en Puerto Rico no habían cárceles. Los españoles se fueron y hubo paz en Puerto Rico... ¿Pero por cuánto tiempo? Barbosa le pidió al comandante de la marina que se quedaran en Puerto Rico, ellos accedieron y nos trajeron un gobernador americano.
Automáticamente con la llegada de los americanos llegó el progreso. Se empezaron a instalar inodoros, algo nunca antes visto aquí, se empezaron a implotar las letrinas y la higiene llegó a la isla. También por primera vez la mujer puertorriqueña vio un bidet.
Con el futuro en mente la marina fue al Yunque, un monte muerto y lo sembró matita por matita. Las estufas asombraron a las amas de casa ya que todas estaban acostumbradas a cocinar con tres piedras y un fuego en el patio. Los americanos construyeron carreteras.
Los pocos indios que quedaban fueron ingresados a una institución para personas de poca mente y posteriormente murieron. El indio Araucano fue el más que duró y se vio en varios programas de televisión.
En las escuelas se empezó a enseñar inglés y a los estudiantes les encantaba, a veces terminaba la clase y los estudiantes sedientos por aprender inglés le suplicaban al maestro que siguiera. No había problemas en las escuelas. Era impresionante ver aquel maestro americano, 6'2"...colorao... y con una voz que retumbaba... aquello era disciplina escolar. Del miedo los estudiantes no cogían ni recreo.
Los americanos se inventaron las urbanizaciones. Así todo el mundo podía vivir cerca y a la vez ser observado. Esos eran los días gloriosos de Puerto Rico.
Barbosa le volvió a escribir al presidente de los Estados Unidos y le pidió, ya que todo estaba funcionando tan bien... que nos convirtiéramos en estado. Al presidente le gustó la idea... hasta que surgió el primer subversivo... Muñoz Marín.