Edición dedicada al amor y al erotismo puertorriqueño
Febrero 2003
Escritores para esta edición
Dwight D. Colón
Cesar Quinones
Dennis Estrada
Maria Teresa Matthews
Miguelo
El poeta del Puente
Escritora Invitada :Sonia Aldama Muñoz
Rodolfo Carmona
Aballarde
Hector Montes
Jennifer O'Connell

ANTOJOS

César A. Quiñones

Déjame mujer nadar

En esos azules ojos

Calmando así mis antojos

De tus secretos captar.

Quiero en ellos auscultar

La fuerza de tu pasión.

Llegar a tu corazón

Para comérmelo a besos

Y calmar así con ellos

El huracán  de mi amor.

Quiero con o sin razón

Ver y  leer  tu pupilas

Y que tus mirar me diga

Si es que me quieres..o nó

                   Hacer el amor...
              Dwight Colon

Hacer el amor es pronunciar su nombre gimiendo ante el poder, es doblegarse ante una pasión que vive llena de un nuevo amanecer.Tocar el cielo con las manos y bajar miles de estrellas.

Hacer el amor es poder regalarle a tu pareja la más linda y bella de ellas. Sentir como millones de hormigas corren por tu vientre de solo mirarla, es una sensación de que antes de esta vida ya podías adorarla.

Hacer el amor es más que solo sexo y tocarse el uno al otro en un instante.
Hacer el amor es cruzar las almas y corazones en un universo donde no existe nada que pueda avergonzarte.Volar en una alfombra de nubes celestiales sin bajar nunca a tocar el suelo, amarse es tenerse para siempre en un hermoso e infinito consuelo. Triunfar en el ocaso de las destrucciones de pasadas experiencias, amar es transformarse en una divinidad que solo vive en espirituales residencias. Mirar al sol sin quemarse los ojos y tocar el agua sin mojarse.

Hacer el amor es más que un suceso, hacer el amor es entregarse. Reposar en el pecho del jardín astral de unas caricias orgásmicas temblorosas.

Hacer el amor es ser el amo y a la vez esclavo de las experiencias más hermosas.
Hacer el amor es tocar a mi amada con las manos de la esencia que fluye por mi espiritualidad, Hhacer el amor es una infinita pasión transparente de pureza.
Hacer el amor es vivir todo el año en Navidad...

Jennifer
Dwight D. Colón

   Desde la lejanía se acerca un barco, viene navegando por el mar de lágrimas que dejó mi pasado, trae provisiones que faltaban en las costas de mi alma, el Puerto de Mi Corazón estaba lleno de pecados y  personas oscuras. Esa nave me trajo la luz, la paz, lo que esperaba esa noche eterna.
   Al cerrar mis ojos la ví, se bajó del galeón con su bello traje blanco y negros jardínes babilónicos que llegaban hasta su espalda, ojos de tigreza, seda carnal que se confundía con su traje, curvas de española guitarra y el sagrado templo de lo eterno dibujado en su sonrisa. Las estrellas lloraban de celo, ella les robaba el paisaje con su belleza, la luna tratando de ignorar lo que pasaba cerró sus ojos y se hizo la que estaba cubierta de nubes, el rocío se volvió hielo pues no pudo soportar la frialdad de sentir envidia ante la belleza de esa dama extraida del más hermoso libro de cuentos.
   Le pregunté: ¿Como te llamas?, y ella solo me guiñó uno de sus vidrios, solo dijo: " Quiero que cumpla lo ya escrito por el arquitecto de infinitos". Caminó con el más provocativo aire hasta entrar en la cantina de mi celo; se acercó y pidió un trago de mi esencia y mi saliva, le serví una copa del más añejo sentimiento que tenía y la hice brindar conmigo, bailamos hasta el cansancio, la embriagué solo de besos y la llevé a mi más profundo lugar dentro del músculo latente de mi espíritu Ahí, en el cofre de mis sentimientos la guardé como la más preciada joya, para nunca jamás perderla.
    Era ella esa mujer, esa que veía desde niño en el horizonte cuando se escondía tras la cordillera, era ella el sol que quemaba mis pupilas en cada nuevo amanecer; la sirena del Edén prometido alguna vez por el Dios del cielo, un aguacero que llega desde el norte de mis esquemas de humanidad para darme esa humedad de la cual mi pasisón feroz ancía. La verdad se hiso mentira y la mentira reencarnó en un orgasmo.
   Desperté en un lago de sudor, fluido y lágrimas que empapaba toda mi cama, llorando de alegría porque aunque no estaba a mi lado siempre en cada líquido sueño ella me ama...
¿A tí te pasa lo mismo que a mí?
Dwight D. Colón

¿A tí te pasa lo mismo que a mí?,
que me miras sin mirarme,
que me buscas sin hallarme,
gritas en silencio mi nombre,
y al aire cuentas que no puedes ni hablarme.

¿A tí te pasa lo mismo que a mí?,
que me sientes sin tocarme,
que te mojas sin mojarme,
escribes versos llorando,
y a Dios preguntas por qué no me tienes
si has nacido para amarme.

¿A tí te pasa lo mismo que a mí?
que te corres con otro cuerpo,
que no eres tú mi bello templo,
a caso no puedes amar a nadie
porque solo quieres a mí amarme?

¿A tí te pasa lo mismo que a mí?,
que haces castillos en las nubes,
al pensar que en mi alma te tuve,
y mi piel siempre anhela abrigarte.
Miras hacia un lado y hacia otro y no ves nada,
a caso a tí te pasa, que aún esperas mi llegada?

¿A tí te pasa lo mismo que a mí?,
que siempre pensando en tí escribo,
que siempre seré tuyo, te lo digo,
y no dejaré de amarte, Dios es mi fiel testigo.

¿A caso a tí te pasa lo mismo que a mí?
El amor
Dwight D. Colón

El amor te hace gigante y te hace enano,
a veces cumple, quiere con alevocía y jura en vano.
Las miradas solo sacian un deseo escondido,
los rozes de piel solo siembran dolor compartido.
Las pasiones son bestias furiosas y hambrientas
transformando leyendas sagradas si las tientas.
Las lágrimas son enjuagues de práctica,
actuaciones virtuales, reales y plásticas.

El amor es el sentimiento más hermoso,
te hace ser todo, te hace ser nada, es misterioso.
El amor es la magia de una bella pasión,
te sientes eterno, te sientes horrible, es traición.
El amor es el punto de ebullición carnal y astral,
te quemas por fuera, te congelas por dentro, final.
El amor te hace burla, se ríe de tí, a veces te ama,
es la muerte de un alma que como yo se llama.

El amor es estar en todas partes en secreto,
disfrutar del callado gozo del deseo discreto.
Es triunfar y fracasar sin poderse sostener,
es olvidar y ser olvidado, nada a ganar, todo a perder.
El amor te hace trampa, se esconde de tí,
es titiritero de un sueño que no tiene fin.
Hay quien tenga otra definición para el amor,
yo conozco esta: solo saben amar los niños y El Señor...


Presencia ausente...
Dwight D. Colón

La presencia de tu ausencia
me dedica su imprudencia.
Condenado por la brisa
que al diablo mata de risa.
Mas no encuentro tu silueta
de alocada niña inquieta.

Otra vez juegas con mi mente
aunque estés ausente estás presente.
Magma de mi amor latente,
diosa de mi penitencia ardiente.

El delirio es mi cena,
tus esquemas mi condena.
Dame una virtual mirada
que se quede en mi almohada.
Las paredes sangran miel
ya no hay letra en mi papel.

La presencia de tu ausencia
me hace fiel a tu imprudencia.
Vienes cuando lo deseas
trayendo la cruel idea
de querer morirme ahora,
antes del día de tu boda.

Eres solo una palabra,
todo mi cuerpo te ladra.
Solo fluyes con el viento
y mi mundo jira lento.
Tu presencia es ausente
siempre matas mi presente...
En mi Nilo...
Dwight D. Colón

Si mi lucha es parte de tí y parte de mí tu ser
quiero darme por entero, sentir que vuelvo a nacer.
Olvidar que existe el tiempo, adherirme a tu piel,
entablar la marcha desde mi pasión hasta tu querer.
Si en tus días existen horas de pensar en mí
en los míos quedan milenios para ser todo de tí.
El espejo solo vé mi rostro, siempre busco el tuyo,
tú te miras y no estoy, sal de tu capullo.

Antes que todo, antes de nada en existencia
amarte fué una misión, alguna antepasada ciencia.
Si las mentes no comprenden y se enredan
solo besa mi corazón y alma, ellos contigo ruedan.
En tus labios y en tus ojos quedaré, abre tus brazos,
en tu cuerpo y esencia mi adulta niñez hará mil lazos.
Si me amas como yo te amo deja el orgullo, solo dilo
que por tí yo sangro magma, navegas en mi Nilo...
Editorial
   Tengo que confesarles amigos lectores, que existen dos amores en mi vida... la mujer puertorriqueña y mi bella Isla del Encanto. No sé la opinión de los demás, pero despues de haber vivido años en Europa y otros países en el mundo, no he encontrado otra mujer más hermosa, cariñosa y ardiente que la mujer puertorriqueña ni lugar más hermosos que nuestra Isla. Con la ayuda de ambas abrí mis ojos y en su seno me hice hombre.
   En el mes de febrero, mes dedicado al amor, esta edición es dedicada exclusivamente a los cuentos y poesías de amor, mas no a los poemas genéricos que cualquiera puede encontrar en cualquier libro. Estos trabajos son el producto de nuestra mentalidad caribeña moderna  hacia el amor, nuestra mujer, nuestra tierra mas trabajos escritos desde  la perspectiva de la mujer puertorriqueña.
   La poesía tiene muchas caras y formas... desde sonetos con métrica perfecta, poesía formal, versos libres y hasta poesía erótica... eso es, poesía que habla sobre nuestra pasión y lujuria.
   En esta edición verán porque esta revista es tan diferente a los demás.

   Espero disfruten esta edición dedicada al amor " a la borincana".

Dennis Estrada
Editor y de Mayagüez.

Piel sometida...
Dwight D. Colón

Vida de perro en cuerpo de hombre,
mente jurásica y alma sin nombre.
Un paseo por el jardín de la vida,
muero caminando, piel sometida.

El cielo es solo gas y astros luminosos,
el sexo es un capricho, miel de sollozos!
Los abismos del camino de piedra
queman mi espiritualidad, mala hierba!

Voy corriendo entre láminas virtuales,
tentado por Eva en ritos mortales.
La historia es mi enemigo constante,
sangro droga en clones de semblante.

Todo lo que pruebo me gusta, se graba!,
si no acabo el placer, el placer me acaba.
Vida de perro en cuerpo de hombre,
mente jurásica y alma sin nombre.

Un paseo por el jardín de la vida,
muero caminando, piel sometida.

(S.A.D.A)
Síndrome de Abstenio-Deficiencia Adquirida...
Dwight D. Colón

Mi alma vuela por las nubes de una esencia,
huelo flores en tu pecho, hermosa presencia.
Las virtudes renacen en los bosques aéreos,
par de ases apostando al fuego los imperios.
Luces negras que solo brillan en pared blanca,
carruajes de esperma que recorren toda manta.

Amores perros saltan desde los esquemas,
sabes a miel aunque por dentro me quemas.
Mudas de piel cuando suenan las sirenas,
fantasmas lujuriosos te ponen sus cadenas.
Murieron los simplicios de ser un caballero,
llevo una Fe oscura sepultada bajo el cuero.

Flor del pecado sexual opacante de todo amor,
alma, vida y cuerpo doy por promiscuo calor.
Lluvia ácida que se convierte en lágrimas,
escuchando voces al escribir mis páginas.
Virgen del enigma, reina del eterno fracaso,
quiero ser tu presa, oh hechicera del ocaso!

Huelo rosas en tu pecho y mi alma es solo viento,
es acaso tu belleza que me ciega y yo me tiento?
Dwight D. Colón
María T. Matthews
Guardo mis recuerdos
(Confesión de un corazón abandonado)

Quiero olvidarte, mas no quiero olvidar los recuerdos que dejaste antes de partir.  Sé que algún día los necesitaré, cuando más sola me encuentre.  Entonces esos recuerdos me sostendrán en mis momentos más tristes.   Sé que ellos me darán una gota de felicidad, felicidad que sólo ellos pueden proporcionar.   Los guardaré en un rincón muy especial, muy cerca de mi corazón.  Nadie sabrá de ellos, pues serán sólo míos, nadie jamás podrá disfrutar de esos momentos, sólo mi corazón y yo.  Sóla me encontraré, mas no estaré completamente sola, pues tus recuerdos me acompañarán..

Serás feliz junto a otras almas que quizás no te quieran como te quise yo.  Pero en fin, no estarás solo, mas tu alma vagará en las inmensidades del universo, quizás como yo, añorando en silencio aquellos momentos que ambos disfrutamos cuando nos encontrábamos llenos de amor. 

Sólo quedan los recuerdos, recuerdos junto al olvido y cuando vea la lluvia sentiré una gran nostalgia pensando en ti, en el delirio que tus caricias brindaban.

Quizás nuestros corazones se encuentren en algún punto, quizás en un día lluvioso;  quizás. en el otro mundo.

Por los recuerdos de hoy, mi amor.,  yo te doy las gracias.

Amor en mis sueños
María T. Matthews


Quise recordarte y luego soñarte
Quise hacer un sueño para recordarte.
Quise ver tus ojos y también tu boca
Quise ser antojo allá en tu memoria.

El silencio deja miles sinsabores,
Borra los matices de bellos colores.
Y tú aún existes en mis bellos sueños
Para recordarte cuando no te tengo.

Sueños de nostalgia, sueños de poesía
Sueños del pasado, cuando yo era niña.
Los sueños que me hacen sentir los anhelos
Que aquel día sintiera con melancolía.

Quisiera tus manos volver a buscar
Quisiera tu aroma poder disfrutar.
Tus labios, tu aliento, tu rosada piel
Todo tú y entonces, grabarte en mi ser.

Existes en mí, aquí en mi memoria
También en mis sueños, como un sol lejano.
Eres tú ya parte de mis pensamientos
Donde el sueño habita estás a mi lado.

Amor, no te tengo, pero en mi regazo
Te siento a diario, como aquel regalo
Que Dios me mandara en mi cumpleaños
Y que dejó huellas en aquel pasado.

Te llevo grabado en mi piel morena
Mi sueños te buscan y también te encuentran
Le robo al aliento, le robo al pasado
Para yo tenerte, aunque sea pecado.

Trozos de mi vida quedan dispersados
Por los horizontes de aquella mañana,
Cuando los dos juntos y muy abrazados
Nos dimos la vida, bañados en llanto.

Las notas lejanas de aquella canción
Pronto se disipan con el gran dolor.
Mas no logro verte ni en un sólo instante
Aunque yo te busque como fiel amante.

El ayer es mío.., está reservado.





Amor escondido.
María T. Matthews

Romance dulce el de aquella mirada
Sublime cariño que no dice nada.
Soportando el tiempo cuando ve a su amada
Soñando con ella, sin decir palabra.

Estoico y hondo cariño de aquél que no dice nada
Tan sólo lo manifiesta con una sola mirada.
Sólo con una mirada, romance dulce de ayer
Me mira sin decir nada, causándome gran placer.

Soñar con esa dulzura, verla en un atardecer
Sería infinita ventura quedarme con su querer.
Le robó belleza al sol, a la luna y las estrellas
Escribe versos de amor., tiene una mirada bella.

Es el amor escondido el que nos da más placer
Aún sin ser correspondido es como un amanecer.
Ver el alba con sus galas, oir rimas del ayer
De aquel amor escondido que nos hace estremecer.

Es ese un amor intenso, el que jamás es sabido
El que con cariño eterno en los cielos se ha perdido.
Te quiero ver de nuevo
María T. Matthews
Te quiero ver de nuevo en otro encuentro
Quiero ver tu mirada ver la mía
Quiero sentir de nuevo aquellas manos
Buscando mi piel que con tu amor se excita.

Con ansiedad buscaré aquella caricia
Que pondrá magia en nuestro sentimiento
Mi boca ya conoce tus caminos
Y llegará alli diciendo lo que siento.

Los deseos se multiplican lentamente
El vaivén del amor sigue su curso
Como buscando el calor que necesita
El ardor del momento que yo busco.
Desde aquel momento.
María T. Matthews

No nos dijimos adiós
Se alejó sin despedirse
Ya a él se le hacía tarde
Y yo me quedé muy triste.

Lo vi como se alejaba
Mi corazón me dió un vuelco
Me sentí desesperada
Hoy me quedan los recuerdos.

De lejos quise gritarle
Pedirle que me buscara
Aunque desde aquel momento
Mi alma ya no vibraba.

Sólo lloraba en silencio
El dolor de su partida
Al verle por un momento
Parecía que me moría.

Pasaron ya muchos meses
Casi años, ¡qué nostalgia!
Se me secaron los ojos,
Las lágrimas no brotaban.

Mis antojos perecieron
En el mar de la añoranza
Al recordar sus caricias,
Al recordar su mirada.

Me dejó sabor de miel,
También sabor a nostalgia.
Ya no brilla el sol en mí
He perdido la esperanza.

Playa de Boqueron. Foto por Rene Cardona
Pecado de amor
María T. Matthews

Quisiera tener todo lo que tú quieres darme
Sin embargo no tengo ni el eco de tu voz
Es tan poco el cariño que tú puedes brindarme
Que en el fondo me quedo seco, sin calor.

Recorriendo veredas, caminos escondidos
Recorro las colinas que me lleven a ti
Son caminos andados que aún recorro a diario
Soñando con que un día tú volverás a mí.

Cotidianos pesares me acompañan de cerca
Las espigas del tiempo se llenan de dolor
Aún recuerdo tu aliento, también tu cuerpo entero
El olor a pecado. y tu último adiós.

Mas todo éso es poco pensando en lo que quiero
Yo quiero tener todo, mas no te logro hallar
El recuerdo es tan poco que no me satisface
Yo lo que quiero es verte para poderte amar.

Quisiera que miraras dentro de mis recuerdos
Que miraras y vieras más allá de mi ser
Quisiera que me amaras con violenta nostalgia
Para cuando te alejes, dejaras tu querer.

Quiero escuchar el grito de entrega de tu alma
Quiero tronchar tu calma con mis besos de amor
También quiero que me ames con locura indecible
Para sellar el pacto que hicimos ante Dios.

Nosotros inventamos un placer del pecado
Jugamos a ser libres, sin probar el adiós
Pero la vida es otra, no podemos querernos
Así que hoy yo te envío con mi amor, el perdón.

Adiós... y es para siempre. ojalá no me olvides
Yo no voy a olvidarte, pero te doy mi adiós 
Aprendí que en el alma de los fieles amantes
Permanecerá intacto. el pecado de amor.


Hoy quiero bailar contigo
María T. Matthews

A ti, dulce amor prohibido
Hoy te dedico mis versos
Romántico empedernido
A ti que siempre he querido
Hoy quiero bailar contigo.

Tú supiste despertar
Aquel romance dormido
Todo el calor reprimido
Toda la dulce verdad.

Inventaste realidades
Pusiste el sol en mi vida
Apasionas como amante
Eres toda el alma mía.

Eres el amor prohibido
Que está lleno de cariño
Por eso, mi amor querido
Hoy quiero bailar contigo.

Hay besos....
María T. Matthews

Muchos besos han sido compartidos 
Aquellos que se dan por desventura
Los que sellan un amor de adolescencia
Los que llenan el alma de ternura.

Muchas veces besamos con los ojos
Y soñamos...y lloramos en silencio
Con lágrimas sinceras... y callamos
Aún queriendo entregar la vida entera.

Sabemos de aquel beso que es prohibido
Que dos seres se dan con toda el alma
Ese beso robado, no perdido
Esos beso que se lleva nuestra calma.

Besos ardientes, besos compartidos
Besos largos. y hay besos repetidos
Tiene misterio un beso reprimido
Hay besos que nos quitan el sentido.

Dulces sueños han brotado de aquel beso
Aquél que recibimos de muy niños
Esos besos son puros, decididos
Besos tiernos, también hay besos tibios.

Nos arrullan los besos con anhelo
Los que marcan el paso de los años
Los que sienten dolor, también desvelo
Los que hieren y aquellos...., los de hielo.

Está el beso puro de la madre
También el beso eterno del abuelo
Aquél que deposita la esperanza
Para un futuro mejor, con puro anhelo.

Mas hay besos que incitan al pecado
También besos que venden la hermosura
Aquellos que se brindan libremente
Sin pensar que producen gran locura.

Son tus besos caricias palpitantes
Muy ardientes... y que me vuelven loca
Pasionales, muy tiernos, vehementes
Con un beso, ven . . . . ., bríndame tu boca.

Y lo que queda es .. amor

La conoces, te enamoras
Te vuelves loco de amor
Es locura temporera
Es la locura de amor.

Es locura temporera
Cual volcán en erupción
Mas recuerda con certeza
Que no dura la ilusión.
Cuando pasa esa locura
Lo que queda es el amor.

No esperes que sienta frío
Para cubrir su regazo.
No esperes que te lo pida
Si quieres, dale un abrazo.
No olvides traerle flores
Cuando regreses del campo.

Así le demostrarás
Que el amor que perduró
Es un amor verdadero.
La locura temporera
Ya se convirtió en amor
Y ese amor es para siempre.

Eso.. te lo digo yo.
Dennis Estrada
El nacimiento de la mujer puertorriqueña
Dennis Estrada 

Cuando Dios, en su magna sabiduría
quiso crear a la mujer puertorriqueña
desde el cielo admiró
el jardín de Borikén
y dijo de esta manera...,
"Haremos a esta mujer
a la imagen de su bendita tierra."

Enrollándose las mangas
Dios del cielo bajó,
sus pies en la jalda metió,
pues los mejores ingredientes escogió
y así  comenzó la creación
de esta mujer puertorriqueña.