ESCRITORES PUERTORRIQUENOS EN EL EXTRANJERO |



. EDITORIAL Esta es nuestra Edición de Navidad...¡quien lo diría! Fue un 11 de mayo del 2002 (10:58:14 PM Central Daylight Time) cuando envié el primer boletín de El Grupo de Escritores Puertorriqueños. Un pequeño mensaje con algunos poemas, ensayos y chistes. Éramos solo dos gatos Annette y yo.. dos locos escritores mayagüezanos que nos encontrábamos lejos de la isla y solos por el mundo. Luego, gracias a la magia y el poder del Internet, (y muchas horas en la computadora) seguí haciéndole publicidad a nuestro grupo, hasta que en este momento contamos con escritores tan finos como ustedes (sin ningún orden en especifico pero las damas primero siempre. eh!) Tere, Penny, Miguelo, Cesar, Francisco, Diógenes, Dwight y Jorge.
Ha sido mi intención desde el principio que forje esta idea que la EPE sea una tribuna y foro de nuestras ideas. Un lugar donde los escritores inéditos se sientan cómodos expresándose junto a otros autores y que estos a su vez, sean mentores y amigos. Que no tengamos que ir a foros extranjeros porque nadie mas nos escucha. Espero en Dios que siempre sea así.
Nuestro Grupo tiene una gran diversidad de sangre y experiencia. Llevamos la sangre caribeña fluyendo por nuestras venas y no nos podemos quedar callados porque tenemos tanto que decir. Tenemos tantas vivencia y sentimientos enterrados en cuero y carne... los admiro y los saludo.
En esta época navideña que significa tanto y olvidamos muchos... vamos a tomarnos aunque sea un ratito y darle gracias a Dios por todas las cosas bellas que nos da todos los días, por nuestra vida, nuestra salud, nuestras familias y nuestra inspiración y en especial, por darnos el privilegio de ser puertorriqueños.
Dios nos bendiga a nosotros, a nuestra Isla Santa y pa'lante... un nuevo año ya comienza...
Dennis Estrada Editor y de Mayagüez |




Nacimiento César A. Quiñones Santos Mira aquella estrella Que bella. Brilla refulgente En oriente. ¡ Que de rayos lanza! Parecen espadas. "Que vengan aquí" Parece decir. Vengan a la cueva Que vengan, que vengan Les digo que vengan Que vengan aquí. Que la joven virgen Acaba de parir. Que ha nacido el niño Envuelto en cariño. Donde el buey adentro Sopla su caliente aliento. Y José sonríe de puro contento, Los ángeles dulces Rodean al niño Ofreciendo prestos canciones y mimos. Mientras que la madre Un poco cansada Le canta a su nene Sus mejores nanas. Y cerca en las lomas Vuelan mil palomas Que revoleteando Andan anunciando A humildes pastores Que corran, que vuelen A llevar canciones Y panes y mieles. Y lejos muy lejos En la lontananza, Unos reyes sabios Ya vienen en marcha. Es que ha sabido Que en la Palestina Ha nacido el Rey El Niño ha nacido Ha nacido Dios, Ha nacido Cristo, Que viene a educarnos Y hasta a redimirnos.. Y llegó muy quedo, Sin gran conmoción, Sin necesitar, Anuncios, Fanfarrias, Ni televisión. Sin ruidos, Sin violencia, Sin politiquería, Sin banderas, Ni insignias, Solo con amor. Ha llegado al mundo El Niñito Dios.
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En esta edición... Nacimiento: César A. Quiñones Santos Pesebre de esperanza: El poeta del puente Existencia1: Diogenes Diómedes Avilés Pérez Como cambian los tiempos en PR y Cafe negro y pomarrosas: Dennis Estrada Yo soy esa mujer: Maria T. Matthews Impirulieited: Penny Banks Desde que se fue tu amor: Dwight D. Colón El Extraño: Jorge W. Núñez Unos versos mal sonao's: Miguelo |

PESEBRE DE ESPERANZA El Poeta del puente
En el portal de Belén ha nacido la esperanza, una luz que en lontananza ilumina con su bien a todo este mundo fiel que espera su redención. Ha nacido la ilusión de una eterna primavera para la humanidad entera que espera su redención...
¡Ya nació el niño bendito! Alégrese el universo que ha nacido el Rey del Cielo para abrirnos los caminos que conducen a un destino eterno de amor y paz. Ha nacido en Navidad el sentimiento más puro; ha venido Jesucristo a traernos su verdad...
Luce como un sol radiante entre pajas y cariño aquel Divino Rey Niño que con su luz deslumbrante en aquel sagrado instante marca el sublime momento en que el Padre de los Cielos inicia la redención que en noble gesto de amor nos instruye con su ejemplo...
Gracias, mi Jesús amado Por darnos la Navidad como tributo de paz y de sentimientos santos. Es muy prudente y sensato que todo el mundo celebre tu nacer en un pesebre para darnos nueva vida y ofrecernos la gran dicha de vivir eternamente... (R) Derechos reservados
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"Leer es tan importante que Dios sintió la necesidad de dejar su palabra escrita..." El poeta del Puente |
Un saludo navideño a las publicaciones hermanas de Ivonne y Orlando, visítalos haciendo click sobre su banner. |
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Como cambian los tiempos en Puerto Rico Dennis Estrada
Esto es dedicado exclusivamente a nosotros los puertorriqueños que nos criamos en la Isla del Encanto entre los años cincuenta y los setenta. Mirando hacia atrás, es increíble que con las cosas que vivimos y ocurrieron en nuestra niñez, nos hayamos criado y aun estemos vivos... déjenme explicarles porque.
Para comenzar, nuestra cunas de bebé estaban pintadas con pinturas a base de plomo (al igual que las paredes). Los juguetes eran pequeños y se desarmaban fácilmente, lo que facilitaba que nos ahogáramos en muchas ocasiones. Tampoco había tapas de seguridad para botellas de medicinas (de esas a prueba de niños) ni seguros en las puertas, ni en los gabinetes, ni cubiertas de seguridad en los en los enchufes eléctricos. De esta si me acuerdo bien... ¿como olvidarlo? Una tarde, por causa de una de mis acostumbradas travesuras me arrodillaron cerca de un enchufe de esos y yo, solo y aburrido como estaba metí un "pinche de pelo" en uno de los rotitos y "¡ZAP!" Tremendo chispazo que me hizo caer al lado opuesto del cuarto, ¿y saben que? Nunca mas lo volví a hacer. Las lavadoras "de Rolo" tenían exprimidoras de rodillos y cuantos dedos dejamos pillados en ellas.
Se acuerdan como de niños, viajábamos en carros sin asientos de bebe, cinturones de seguridad o bolsas de aire. Otras veces nos sentábamos en la parte de atrás de un truck viajando a las millas de "chaflán" por caminos sin pavimentar o por la playa. Corríamos caballos agarrados "a pelo" y yo personalmente me deleitaba en viajar agarrado de la puerta del "Volky" de mi papá parado en el estribo del auto.
Cuando corríamos nuestras bicicletas, patines y velocípedos nunca tuvimos cascos de seguridad. ¿Y que dicen de bajar la jalda en tigüeros, hojas de palmas o en un pedazo de cartón? No había nada más emocionante que bajar a toda velocidad y despues las "matadas" que nos dábamos. Salíamos de la barranca arañados y magullados pero tan contentos, que subíamos la jalda otra vez y lo volvíamos a hacer. Otras veces nos escapábamos al río a nadar sin supervisión ni salvavidas. ¡Increíble!
Luego llego la fiebre del "Roller Derby" donde se mezclaba la lucha libre y el patinaje, sin olvidar la de los nunchacos como hacia Bruce Lee. ¡Cuantos huesos rotos hubo en mi barrio por esos dos eventos tan sencillos! También los juegos violentos como "las piñas", guillotina y burro o hacíamos guerra con mangós y chinas. Si no era eso, pasábamos horas construyendo carritos de madera con ruedas de "cajas de bolas" para tirarnos a toda velocidad por una cuesta de la carretera (con trafico, por supuesto) y al final, terminábamos estrellándonos contra algún objeto inanimado, pues esos carritos no tenían freno. Y no se olviden del Click-Clack, las bolas grandes de plástico atadas a un cordón que uno ponía a chocar y a veces se quebraban fragmentos y nos caían en los ojos o a veces, se zafaban y ahí quedaban nuestros dedos o nudillos.
En nuestra niñez bebíamos agua de pozo, de manantial o de manguera y no conocíamos el agua embotellada. Tomábamos leche de vaca y de cabra acabada de ordeñar ¡qué horror! Compartíamos la "Cola Champagne" bebiendo todos de la misma botella. Comíamos azúcar, pan y toda clase de dulces... ¿a qué padre se le ocurre hacer una atrocidad así en estos tiempos? A pesar de eso era muy raro ver niños enfermos o con sobrepeso en nuestra niñez.
Como no había Nintendo, Playstation, VCR, computadoras, CD players o cable televisión salíamos de la casa en la mañana y jugábamos todo el día con nuestros amigos hasta que llegaba la noche, esa era la condición. Si alguien llegaba y decía "tu mama te esta llamando" dejábamos lo que estábamos haciendo y regresábamos a la casa. En nuestra época tampoco había pagers ni teléfonos celulares. Cogíamos pon con cualquiera siempre y cuando lo conociéramos. ¡Se imaginan que barbaridad!
En todos estos trajines de juegos y vida diaria, nos rompíamos huesos y dientes. Tuvimos peleas con otros niños que se resolvían al otro día. Pero no había las demandas sin sentido a las compañías ni a instituciones de hoy en día. Un accidente era solo eso, un accidente. Tampoco había niños buscando armas de fuego para matar a otros niños y todos éramos iguales.
Si un niño tenia problemas de aprendizaje o era lento, repetía el grado cuantas veces fuera necesario... eso de educación especial no existía. Si hacíamos algo malo en la escuela, nuestros maestros nos regañaban y nos pegaban igual que nuestros padres. Los papas no venían a sacarnos del problema, al contrario, nunca se me olvida como nuestros padres le decían al maestro o maestra en el primer día de clases "si se porta mal, dele una pela que cuando llegue a la casa yo le doy la segunda." Nos pegaban con lo primero que tuvieran en la mano, con palos, correas de cuero, o alambre eléctricos y hasta nos enviaban a la tienda a comprar cervezas y cigarrillos ¿Dónde estaba Servicios Sociales?
Esa fue la generación en que nos criamos y comparándola como ahora... ¿no les parece increíble como fue que nos criamos y aun estamos vivos? Sé que no todo fue color de rosa y nuestra crianza tampoco perfecta. Pero en nuestra generación nos enseñaron a creer en Dios y a respetar a los mayores, Nos inculcaron valores morales, tuvimos libertad sin libertinaje, aprendimos responsabilidad y a lidiar con el fracaso y el éxito.
Y aun así, con toda esa crianza que en estos tiempos modernos parece tan peligrosa y arriesgada nuestra generación ha producido parte de los mejores tomadores del riesgo, revolvedores de problemas e inventores de las ultimas generaciones. En los pasados 50 años ha habido una de las explosiones más increíbles de innovaciones e ideas nuevas.
Así que felicidades compañeras y compañeros borincanos... usted es uno de ellos. |

Tu revista cibernética de los escritores puertorriqueños contemporáneos |
"La verdad y el bien siguen un mismo camino. El que busca la verdad, encuentra el bien. " EMH |
¡Feliz Navidad y próspero año nuevo 2003! Que el nacimiento del niño Jesús los colme de muchas bendiciones les desea los escritores de la EPE a usted y su familia. |

Existencia1
Por: Diómedes Avilés Pérez
En la calle donde vivo, debiera llamársele " la rambla del crematorio". Aún más la chirona. A pocas cuadras más, dirección al sur, está la clínica; donde desfilan día y noche decenas de puertorriqueños, e inmigrantes, mujeres y hombres, sin plata en los bolsillos para pagar la botica, implorando la misericordia, esperando ver si uno de esos filántropos católicos, los socorre. Al otro lado oeste, dirección contraria 3 flamantes y lujosos casinos donde se apuestan grandes fabulosas cantidades de dinero: donde los altavoces, tocadiscos, la alegría de ricos bohemios que bailan al compás de los acordes de las mejores orquestas, contratadas con el fin de sacar algún dividendo en dólares, para costear los altos gastos de otras actividades que los tonsurados han tenido en privado. Todo esto se hace a costa de los humildes y sacrificados trabajadores, para que no haya conciencia en pensar en los miles de cosas, que a espaldas suyas suceden. Al otro extremos, al doblar la esquina, está el cuartel de la policía donde han sido detenido los castos; los que nada saben; los que en sus narices les están sucediendo miles de cosas, y no las ven. Llega el fin de semana;- sábado temprano,- y nace una nueva vida, porque en vez de descansar para el lunes estar descansados-a luchar en las faenas impuestas por el procedimiento, - solo el vicio y el crimen se asocian en una sola trinidad maligna. Ya a las nueve de la mañana empiezan a desfilar en el volcán arrollador de la corrupción social los acondicionados trabajadores, jóvenes y viejos; van a la tienda, compran algo y lo preparan con miles de trabajo y allá van..., al patio de la deposición; después de haber trabajado fuertemente toda la semana, doloridos por el prejuicio a los que son sometidos, y la presión del trabajo inhumano que a realizado, dando pedal a una pesada maquina, barriendo el lujoso salón donde su jefes sé reúnen para planificar en la semana que deben hacer con estos infelices, pagarles menos o despedirlos. En muy pocas horas, el trabajo realizado es cubierto por un mes de anticipo, el de la semana es totalemnete distinto, da para pagar a todos los trabajadores sembrando una gran suma, que dan para cubrir los innecesarios gastos de publicidad, para vender los demás productos damnificados, que salen de las correderas sangrientas manipuladas por sanas y juiciosas manos de ciudadanos puertorriqueños y obreros extranjeros. En pocos minutos el trajín y el afán, el sacrificar la semana, para convertirlos en un mendrugo, en míseros cheques con la rúbrica mal hecha porque apenas saben escribir de un explotador sin conciencia; para que luego vaya a pasar a las arcas desmañadas de otras firmas que representan la organización internacional de elegidos errantes que luchan incansablemente por la ocupación del mundo. En la misma semana engruesan el veneno, copas tras copas, hasta que la sedienta y reseca garganta ya no resiste más el congelante frió de las cervezas y el fuego del agua ardiente; ya no se les entiende nada de lo que hablan, las palabras entrecortadas escapan de su meollo; el alma se entristece y el deseo de su color febril late de las profundidades de su ser; candidatos fieles para arrancarles y despedazarlos. Se nota, sin indiferencia, al correr las gris y fría tarde y muchas veces ante todo, comienzan a caminar en dirección a sus hogares. Pero no son aquellos, que vi temprano, muy bien vestidos, pasar que alegres y lisonjeros, con el corazón en la mano y los ojos despiertos, regresan juguetones tirando en dirección contraria obligando a la cabeza a contradecir los que los pies quieren decir; con los ojos cerrados y amortecidos, su ropas son tremendos agujeros por partículas de candela de los cigarrillos, llenos de tierra sus ropas, la boca ensangrentada, superando lentamente por haberse lastimados sus labios; hablando miles de obscenidades; palabras vanas sin mayor sentido. De vez en cuando unos llorando por la pérdida irreparable de otros que un amigo suyo lo apuñaló: Estos por ser más valientes que los otros compañeros suyos; a las tres horas aparece la ambulancia con los doctores, para darles los primeros auxilios, camino al hospital murió el pobrecito; aquel que felizmente sé divertía.
LA OTRA CARA De LA VIDA Diomedes Avilez Perez
El secreto de vivir mucho tiempo estriba en alejarse del avantrén, del egoísmo y reír. Profundizar cual alpir en la lava fraticida; evitando la mordida del farsante, ruin traidor; haciendo un mundo mejor en la lucha por al vida.
La vida ya no es un mito escribió el gran Rubén Darío. ni un centén a beneficio de un rito. Es un nabazo infinito zanjado en un solo fruto, en donde el hombre impoluto se ha beneficiado de esos dotes, y sin los excesos, que viste el mundo de luto.
El hombre ama tanto a la vida que quiere vivir dos veces: ¡ Como un emir bendecido por Jehová. Y no eso, cree que va cual sabio que escoge a los vermes, y los hace en gros, para vestir a sus fieras, con radiantes primaveras, en los edictos de Dios.
¡Oh, vida común sombría de aguas arremolinadas y lodosas sobre gradas con husmos a sangre impía! Mientras la fullera arpía del pecado y la maldad emplea una buena mitad del mundo, a hacer dinero; la otra parte lucha, pero se pierde en la mezquindad.
Pues, la vida humana es un chiste, echo por la misma natura, a la través del prisma como algo, extraño y común. Y es por eso que ningún hombre pobre se convierte en rey, para que no alerte a los demás de su largo viaje, por el mundo amargo en los remos de la muerte.
Es la vida no la muerte, la que nos separa el alma del cuerpo; y nos ensalma los grillos de mala suerte : Para que el crédulo inserte de rodillas, su bienquisto; pero por lo que hemos visto en su mundo discordante, veo la vida es la constante sorpresa de ver que existo.
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Café negro y pomarrosas Dennis Estrada
Desayuno esta madrugada café negro y pomarrosas... Mañana salgo de mi Isla, de mi patria chica y de esta mi ciudad hermosa.
El café puya me recuerda, el amargo sabor de esta despedida. El almíbar de la pomarrosa me brinda la dulce esperanza del ansiado regreso, a este hermoso pueblo, y Ciudad de las Aguas Puras.
Te diré adiós Mayagüez, Mientras baje por la 106, Entre caminos de mangó pintados de mameyes y jobos bañados, hogar de escandalosas galleras y de tantas mujeres bellas. . Cuando páse por Río Cañas, sentiré bajar mis lagrimas pero sin embargo, con ojos apretados y labios estrujados le pediré la bendición a nuestro glorioso mentor, El gran Ciudadano de las Américas que también vivió en la distancia.
Despues de un pequeño tapón llegaré a la Plaza de Colón, empapada con su fuente y rodeada de esa bella gente que es tan bien la gente mía. Y hasta de las estatuas frías que sin emoción miran. también me despediré mi querido Mayagüez.
Que ironía del destino que siendo yo tu hijo te tendré que piropear desde la distancia ¿será la maldición del poeta amarte desde el extranjero?
Será por eso que ahora solo desayuno café negro y pomarrosas...
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Yo soy esa mujer Maria T. Matthews
Yo soy esa mujer Que tanto imaginaste Salida de tu sueño La que es tu fiel amante.
Salida de tu piel Salida de tu aliento Y que después de verla Se la ha llevado el viento.
Un sueño de ese ayer Que ya se disipó Con su serenidad Con su desilusión.
Procede tu vagar Encárate al destino Dile adiós a las penas Pues ese es tu camino.
Yo soy esa mujer La que te dió cariño Pero al quererte a ti Hirió tu cruel destino.
Quisiera ahogar la pena Que debes ocultar Mas no puedes callar La dura tempestad Que corre por tus venas Como una gran verdad.
Yo soy esa mujer Amante, enamorada Y cuando me contemplas Me siento ilusionada.
Me siento desolada En esta inmensidad Queriendo yo gritarte La penosa verdad.
Verdad es que te quiero Que eres todo mi anhelo Mas ya de cara al viento Me quedo sin aliento Al ver que no eres libre Es como un cruel tormento.
Yo soy esa mujer.
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A veces no nos damos cuenta en la Isla, pero nuestro vocabulario y jerga son unico y hace que muchos latinos se rasquen la cabeza cuando nos escuchan hablando..dejenme darles un ejemplo.
El puertorriqueño no se emborracha: se da una jumeta, se ajuma, se pone como tuerca, se jiende.
El puertorriqueño no se cae: se da una matá, se jode, se escocota, se esbarata.
El puertorriqueño no espía: vela, liga.
El puertorriqueño no se burla: gufea, vacila, lo tripea.
El puertorriqueño no se enamora: enfusca, se pone como cabro de'costa, se enchula.
El puertorriqueño no besuquea: se grajea.
El puertorriqueño no llena el estómago: se jarta. (SO TRUE - SO TRUE)
El puertorriqueño no tiene amantes: tiene chillas, tiene amiguitas o tira una canita al aire.
El puertorriqueño no sufre de diarrea: tiene churra. (I JUST WANNA TESTIFY)
El puertorriqueño no sale corriendo: sale enbalao o la chilla, se va a jullir.
El puertorriqueño no comparte en grupo: hace corillo, en bonche, forma un bayú, paricea.
El puertorriqueño no se baja: se apea.
El puertorriqueño no ríe hasta mas no poder: se muere de la risa, se mea de la risa, le da pavera.
El puertorriqueño no le es difícil: se pone jodona la cosa, se pone la cosa pelúa, se le pone la piña agria, se ponen los huevos a peseta.
El puertorriqueño no muere: engancha los tennis, estira la pata.
El puertorriqueño no se casa: cuelga los guantes, se pone la soga al cuello.
El puertorriqueño no va rápido: va a las millas de chaflan, va como una bala, como alma que lleva el diablo, se va meando o cagando.
El puertorriqueño no dice cosas sin sentido: habla mierda.
El puertorriqueño no pide un trago: pide un palo.
El puertorriqueño no vive lejos: vive en el culo'el mundo, en el carajo viejo, en las ventas del infierno.
El puertorriqueño no tiene amigos: tiene panas.
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Para una lectura buena y amena por escritores puertorriqueños contemporáneos, recomiende y re-envíe www.escritorespuertorriquenos.org a sus amigos y familiares |

Impirulieited Penny banks
--¡María Fernanda! ¡Ven acá enseguida! ¿Y ahora qué? pensó temerosa ante el tono de su madre. Apagó la radio, puso a un lado la revista del "Hit Parade" con el que cantaba las canciones norteamericanas del momento, se levantó del asiento en el balcón y entró a la sala. --¿Se puede saber por qué le has vuelto a dar a tu hermanito? le dijo Cecilia con coraje mientras le brillaban sus ojos negros y le mostraba a su hija el brazo de su hermanito menor, Denny. --¡Mami, yo no le di! ¡Te lo juro! --:Mami, me dio, me dio, mira sollozó Denny mientras mostraba su brazo con un canto enrojecido a la vez que se escondía detrás de la espalda de su mamá. María Fernanda estaba a punto de llorar. Ella no le había dado a su hermano pero sabía quién lo había hecho. Lo miró fijamente. --Denny, no seas embustero. Mami, dile que te diga quién le dio. --Mami, fue ella. Me dijo que le hiciera un favor y le dije que no. Entonces, me dio dijo levantando su cara angelical coronada por un pelo rubio lacio y brilloso. --Denny, más vale que me digas la verdad porque si no, vas a meterte en sendo problema le amonestó Cecilia a su hijo, ya no tan segura de que su hija le había pegado al niño. Pero su hijo ya estaba a lágrima viva jurando y perjurando que su hermana le había dado. La madre se estaba impacientando. Ella no podía permitir que su hija de 15 años le pegara al de 9. Y ya sabía que lo había hecho antes. La mandó a su cuarto castigada y le dijo que se preparara, que iría en un momento a hablar con ella.
La joven se alejó llorando, no sin antes darle a su hermano una mirada asesina. ¿Hasta cuándo Mami le va a seguir creyendo a Denny? Ya estoy harta de esto. Me voy a fugar de aquí, nadie me quiere pensaba María Fernanda sentada en una de las camas de pilares de su cuarto. Todo esto es tan injusto, cuando tenga hijos nunca le voy a creer al menor cuando me venga a decir que el mayor o la mayor, si es una nena, le ha dado. Sentía que su mamá tenía preferencia por sus hermanos, especialmente el "idiota" de su hermanito. --María Fernanda, ya está bueno de abusos. Eres ya toda una señorita y te la pasas pegándole a tu hermanito. ¿Viste cómo lo marcaste? Y todo porque no te quiso hacer un favor, ¿no te da verguenza? --Mami, ¿si te digo la verdad, me vas a creer? le dijo su hija con mirada suplicante. --Bueno, si es la verdad, claro que sí contestó Cecilia al verla tan desesperada. Pensó enseguida que aquí había algo bien raro.
No sabía cómo decírselo pues sabía que no le iba a creer. Era por eso que nunca había hablado. Tenía que encontrar una manera de convencer a su mamá de que su hermano mentía, pero no sabía cómo. De momento, se le ocurrió una idea. --Mira, Mamipor favor, déjame decírtelo todo sin decirme nada, ¿okay? Tengo una idea de cómo probarte que no he sido yo la que le ha dado a Denny. Cecilia asintió y miró a su hija directamente a los ojos. Mientras María Fernanda hablaba, la cara de su madre fue reflejando diferentes expresiones: asombro, negación, duda y por fin, serenidad. Estuvieron de acuerdo con el plan trazado por María Fernanda. Salieron juntas del cuarto riéndose y bromeando como dos buenas amigas. Pasaron por la sala donde estaban los tres varones viendo televisión y siguieron hacia la cocina. Denny se levantó del sofá y se les fue detrás. Iba muy intrigado pues no entendía por qué su hermana no estaba castigada en su cuarto y se veía tan contenta con su mamá. Las vio en el comedor mientras él, con la excusa de que tenía sed, entraba a la cocina. En eso, María Fernanda se levantó diciéndole a su madre que iba para el patio a ver si la mata de gardenias había florecido. Su madre le contestó que entonces, ella empezaría a cocinar. Denny aprovechó que su hermana se había separado de su mamá y fue hacia el patio también.
El patio de la casa era a la vuelta redonda. Era más amplio al frente, donde se encontraban los escalones de piedra a la entrada, y en el lado este. En el lado oeste de la casa había un trecho largo de tierra que por un lado, a lo ancho, colindaba con una verja a la propiedad del lado y por el otro terminaba en la media pared del balcón interior y enrejado que corría a lo largo del terrenito. Este balcón sólo tenía acceso a través de unas puertas francesas que se abrían desde la inmensa sala de la casa. En ese lado de la casa, María Fernanda tenía sembrado un arbusto de gardenias que cuidaba como a un recién nacido. A ella le encantaba sembrar y todavia se acordaba cómo el año pasado había sembrado unas semillas de manzana. Todos los días iba a echarles agua y a observar cuándo saldrían los retoños. Como pasaban las semanas y nada ocurría, le preguntó a su papá si sabía qué pasaba. Su padre la había observado con ternura y se había echado a reir. Apples don't grow in Puerto Rico, honey le había dicho. María Fernanda se había sentido abochornada pero su padre enseguida habló con ella y le dijo que todos se equivocaban alguna vez y le hizo el cuento de cómo él había sembrado cuando joven chinas en Upstate New York. Además, le había dicho su padre, ya él sabía que eran semillas de manzanas pero no le había dicho nada pues quería que ella experimentara con su primer "fracaso". Su hija se había echado a reir entonces recordando también la vez que ella le había escrito una carta a Mirta Silva en su sección de Tira y Tápate en el programa de televisión y cómo su padre había tomado la carta y jamás la había echado al correo. Ella esperó inutilmente por semanas para oir su nombre por la televisión sin saber que su padre había botado la carta. No fue hasta el año próximo que se lo confesó explicándole que no había querido decirle nada pues no era el momento. Iba a esperar que ya fuera mayor, hecho que ya sabía le encantaría oir a su hija, para entonces explicarle que no era "wise" que ella escribiera a ese programa.
--María Fernanda, ¿qué haces? preguntó Denny con voz melosa a su hermana. --Estoy chequeando las gardenias, ya está llena de botones y estoy loca porque ya florezcan le contestó su hermana con la misma dulzura. --Oyeeste¿Mami no tiene coraje contigo? --No. --¿Y por qué no? --Mami me creyó que no te di le dijo María Fernanda a su hermano mientras revisaba la mata a ver si tenía keresa. Denny no salía de su asombro. Pensaba y pensaba y no se podía explicar la nueva situación. --Okay, vengo ahora, tengo que buscar algo le dijo a su hermana, asegurándose de irse por la parte del frente de la casa y no la de atrás cerca de la cocina donde se encontraba su madre. Volvió como a los cinco minutos donde estaba María Fernanda. --Ya llegué dijo como si hubiera estado de viaje pero, su hermana lo ignoró. Ella siguió inspeccionando la mata de gardenias. Ya María Fernanda sabía lo que venía así que se fue alejando de la mata y pegándose poco a poco a la verja del lado. Denny entonces sacó de su bolsillo un pañito de secar los platos, tomó una punta en una mano y otra punta en la otra y, estirándolo, le fue dando vueltas rápidamente en forma ovalada, hacia arriba y hacia abajo. Entonces, paró el movimiento y dobló el ahora pañito duro y estirado y se golpeó la pierna derecha. Un grito de dolor se oyó por toda la calle. --¡Maaaamiiii! ¡María Fernanda me dio otra vez! ¡Maaaaaammmmiiiii!
Aplausos y pitos retumbaron en el balcón que daba al terrenito. --¡Immm pi ru liei ted! gritaron a coro unas voces cercanas. Denny miró hacia arriba y vio cómo sus dos hermanos y Cecilia lo aplaudían pegados a las rejas. Entonces miró hacia donde estaba su hermana recostada de la verja y la vio riéndose a carcajadas, así que, olvidando la turbación inicial, él también se echó a reir. --¡Denny, sube inmediatamente! dijo con voz grave y amenazante Cecilia. --PeroMami --¡Nada de peros! ¡Sube! Denny se movió instantáneamente y corrió hacia el frente de la casa, seguido por su hermana. Subieron las escaleras que daban al balcón del frente y entraron a la sala. Cecilia, Miguel y Pablo estaban parados al lado de las puertas francesas. --Así queMaría Fernanda ha estado pegándote, ¿verdad? le dijo su madre a Denny. --Es queMamilo que pasa esqueMaría Fernanda me molesta mucho y tenía que vengarme de ella. --Ave María, panita, qué tremendo show comentó Miguel a su hermano- pero te hemos dado sendo impirulieited --Primero que nada, me haces el favor de disculparte con tu hermana AHORA le dijo Cecilia a su hijo menor y después te me vas a tu cuarto castigado. Cero televisión, cero juegos afuera y cero radio. Comerás en el cuarto y saldrás de él sólo para ir al baño, ¿entendido? Y prepárate para cuando venga tu papá. Denny bajó la cabeza y entre lágrimas le pidió perdón a su hermana y desfiló en silencio hacia su cuarto. María Fernanda sintió un gran alivio pero en su interior también le dio pena con su hermanito.
"Impirulieited" era una palabra inventada por los dos hermanos más cercanos a ella en edad. Era lo que decían cada vez que querían significar que había un engaño. Les encantaba usarla con ella aunque ya estaba medio escamada. Al principio, cuando sonaba el teléfono, le decían que la llamaba algún muchacho. Cuando ella iba a contestar, sus hermanos le gritaban "immmm pi ruliei ted" en forma de cancioncita burlona. Se daba cuenta de que la habían cogido de zángana. No había nadie en línea. Sus hermanos sabían cómo hacer sonar el teléfono desde la casa y así había caído varias veces. Ahora le había tocado el turno a Denny, el hermano que más la molestaba y quien, cuando fueran adultos, sería el más cercano a ella. |



Fin de esta edición... espero la hayan disfrutado y nos vemos otra vez en enero. No se pierdan la edición de febrero. Una edición "caliente y sin censura " totalmente dedicada al amor "a la borincana". Los espero...
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